El final de curso siempre viene cargado de emociones, despedidas y momentos que se quedan grabados en la memoria. Hoy hemos vivido uno de esos días grandes en nuestro centro con el tradicional homenaje al alumnado de 6º de Educación Primaria, que este año ha tenido un toque de lo más deportivo, competitivo y, sobre todo, divertido.
A primera hora de la mañana, nada más entrar a las aulas, las mochilas han quedado a un lado por una buena causa. Todo el colegio, desde los más pequeñitos de Infantil hasta los mayores de Primaria, nos hemos volcado por completo rodeando la pista deportiva para animar a nuestros chicos y chicas de sexto en su gran reto: ¡enfrentarse en el terreno de juego al equipo de maestros y maestras!
El ambiente en las gradas improvisadas era espectacular, un auténtico clamor de aplausos y cánticos.
Primera parte: La magia del ‘Balongol’
El encuentro ha comenzado con un plato fuerte muy especial: un partido de Balongol. Como sabéis, este no es un deporte cualquiera; es un juego deportivo creado por nuestro compañero, el maestro Vicente, con el que el alumnado ha ido trabajando, aprendiendo y disfrutando año tras año a lo largo de su paso por los diferentes cursos.
Ha sido una primera parte súper emocionante. Los alumnos y alumnas de sexto han demostrado que dominan la técnica del Balongol a la perfección, poniendo en serios aprietos al profesorado con jugadas ensayadas, velocidad y una compenetración magnífica. ¡Se nota la gran huella que Vicente ha dejado en ellos con este deporte!
Segunda parte: Fútbol por todo lo alto
Tras un breve descanso para recuperar el aliento, ha llegado el momento del segundo asalto: el esperado partido de fútbol. Aquí la intensidad no ha bajado ni un ápice. Ambos equipos lo han dado todo en cada balón, demostrando que la veteranía de los docentes y la energía incombustible de los alumnos estaban muy a la par.
La competición ha estado reñidísima hasta el último pitido, regalándonos goles espectaculares, paradas de infarto y, por encima de todo, muchísimas risas.
Más allá del resultado del marcador (que es lo de menos), lo verdaderamente importante ha sido ver cómo hemos disfrutado tanto grandes como pequeños. Ha sido una mañana preciosa de convivencia, respeto, deportividad y unión de toda la comunidad educativa para despedir como se merece a una promoción de sexto que deja el listón muy alto.
¡Enhorabuena a nuestros futuros estudiantes de secundaria por el partidazo y gracias a toda la afición por dejarse la voz en la grada!