En nuestro afán por hacer que las matemáticas sean cercanas, útiles y conectadas con el día a día de nuestro alumnado, hoy hemos convertido el aula de sexto en un auténtico mercado. ¿Cómo? Utilizando algo tan cotidiano como los folletos de publicidad de los supermercados para trabajar las operaciones con números decimales.
Antes de pasar a la acción, dedicamos un momento a repasar la clave fundamental para operar con decimales: la alineación de la coma. Explicamos al alumnado que, al igual que ordenamos las unidades, decenas y centenas en columnas perfectas, la coma decimal debe actuar como un faro que marca el punto exacto de referencia. Una vez dominado este truco, ¡estábamos listos para empezar a comprar y calcular!
Con el folleto abierto en una página específica, los retos matemáticos comenzaron a sucederse. La actividad se diseñó con una progresión de dificultad pensada para motivarles y retar su agilidad mental:
- Primeros compases: Empezamos calculando el valor total de combinaciones sencillas de productos con precios de tres cifras.
- Subimos el listón: Pasamos a cuatro cifras, donde la atención al detalle y la colocación correcta de los números empezaron a jugar un papel crucial.
- El gran reto final: Para cerrar la sesión por todo lo alto, se enfrentaron a una macrosuma de 10 cifras combinando varios artículos del folleto. ¡Concentración máxima y grandes dosis de superación personal en las mesas!




La experiencia ha sido todo un éxito, logrando una participación muy activa y demostrando que las matemáticas están en todas partes. Pero el folleto aún tiene mucho recorrido en nuestra clase: a lo largo de esta semana lo seguiremos utilizando como recurso didáctico para practicar las restas con llevadas y adentrarnos de lleno en las multiplicaciones con decimales.