El pasado viernes 29 y sábado 30 de mayo, el Centro de Naturaleza «El Remolino», ubicado en el precioso entorno de Cazalla de la Sierra, se convirtió en el epicentro de la educación ambiental en Andalucía. Allí se celebró el XIII Encuentro Regional de Ecoescuelas (ENRECO), una cita ineludible a la que asistieron miembros de nuestro claustro con el objetivo de seguir aprendiendo, compartiendo y llenando de «ideas verdes» las aulas de nuestro colegio.
Este encuentro reunió a profesionales de decenas de centros educativos andaluces para poner en común experiencias conectadas de lleno con los proyectos en los que nuestro colegio participa activamente: Ecoescuela, Aldea y Aulas Verdes.
El ENRECO ha sido una oportunidad magnífica para la formación continua de nuestro profesorado. Durante el fin de semana, el programa contó con:
- Ponencias de grandes expertos: Intervenciones de especialistas que arrojaron luz sobre los retos ambientales actuales y cómo abordarlos desde la infancia.
- Talleres prácticos: Espacios de trabajo colaborativo para analizar problemas ecológicos reales y diseñar soluciones creativas y motivadoras aplicables directamente en la escuela.
- Intercambio de experiencias: Mesas redondas donde conocer los proyectos que están transformando otros centros de la comunidad.
Uno de los momentos más especiales y emotivos del encuentro fue cuando nuestro centro tomó la palabra para exponer su propia trayectoria. Tuvimos el orgullo de compartir con el resto de Ecoescuelas andaluzas cómo entendemos la educación ambiental en nuestro colegio, destacando:
- El Club de los Abuelos y Abuelas del Manjón: Explicamos cómo la sabiduría de nuestros mayores es el motor fundamental para el cuidado de nuestro huerto escolar, creando un precioso vínculo intergeneracional.
- Nuestros orígenes: Recordamos los comienzos de la Ecoescuela en el centro y el esfuerzo colectivo que supuso la creación de nuestra querida Aula de la Naturaleza.
- Fusión de proyectos con sentido: Expusimos cómo la ecología no es algo aislado en nuestro colegio, sino que se fusiona de manera transversal con iniciativas como el taller de cocina, nuestra tienda de plantas y las campañas continuas de concienciación medioambiental.
Además, tuvimos la oportunidad de montar un stand informativo propio, donde expusimos una pequeña pero representativa muestra de los materiales, fotografías y trabajos que realiza nuestro alumnado día a día. El stand despertó muchísimo interés y admiración entre los asistentes.
Regresamos al colegio con la mochila cargada de inspiración, nuevas metodologías y, sobre todo, muchas ideas verdes para seguir construyendo junto a nuestra comunidad educativa. Como decía el lema que nos acompaña: seguimos sembrando esperanza.
¡El próximo curso nuestras semillas seguirán creciendo con más fuerza que nunca!